La Ciudad Desnuda es un recorrido visual por la relación íntima entre el cuerpo y el espacio urbano. En medio del ruido y el movimiento constante, cada obra se convierte en un refugio, una pausa, una invitación a habitar lo propio.
Desde la suavidad de una curva en papel hasta la potencia del acrílico sobre lienzo, esta colección celebra la belleza de lo imperfecto, lo flexible, lo sagrado. El cuerpo como casa, como templo, como puente. El arte como forma de conectar con lo que somos cuando nos quitamos el exceso: vulnerables, sensibles, vivos.
Colección conformada por 3 obras en tinta sobre papel (A2), 3 en acrílico sobre lienzo (60 x 60 cm) y 3 risografías.